COVIDPEDIA

Una guía visual de lo que sabemos del coronavirus y su enfermedad en 10 vídeos

Desde que la Organización Mundial de la Salud declarase la emergencia de salud internacional, en enero, el mundo de la investigación y el clínico han tratado de desentrañar las implicaciones de un virus que, paradójicamente, tiene en su discreción y contagio silencioso su mejor arma. Causando millones de infecciones mayoritariamente leves o asintomáticas, ha conseguido poner en jaque a la humanidad, disparando las muertes no esperadas allá por donde ha pasado. Un ejercicio de ciencia y aprendizaje sobre la marcha, donde lo que parecía indicio o evidencia al comienzo de la epidemia se ha podido desvanecer con facilidad. Recopilamos, aquí, algo de este nuevo conocimiento en diez vídeos publicados entre febrero y junio del 2020 que lo cambió casi todo.


1. ¿Cómo nos contagiamos?

El coronavirus (no) está en el aire

El virus no está flotando en las ciudades como una entidad invisible. El virus 'somos' los humanos y nuestros comportamientos. A diferencia de las bacterias, que están vivas y pueden reproducirse fuera de un organismo, el coronavirus cobra vida sólo dentro de las células. Y sale de nuestro cuerpo en diminutas gotas que exhalamos en nuestra respiración, voces, toses y estornudos. En este vídeo (y aquí) explicamos lo que se sabe de su viaje por el aire, el papel de control de las mascarillas y la distancia física entre personas.


2. ¿Cómo entra en nuestro cuerpo?

La llave y la cerradura

El SARS-CoV-2, como virus que es, no está vivo. Es un zombi que sólo puede reproducirse cuando está dentro de una célula. Se vale de ellas para fabricar sus componentes y replicarse. Entra gracias a una proteína, llamada S, que está en el extremo de sus 'pinchos' o espículas. Es como una llave que se acopla a una cerradura de algunas células, típicas de nariz, garganta y pulmones, aunque no sólo. El el receptor ACE2, una especie de cerrojo que no se puede sellar, pues tiene un papel regulador del sistema circulatorio o la tensión.


3. ¿Cómo detectamos los coronavirus?

Test, falsos positivos y negativos

En estos meses hemos incorporado a nuestro vocabulario términos como PCR, serología, ELISA... los tests se han revelado como una herramienta clave para el control de la epidemia. Pero no menos importante ha sido hacerlos con la tecnología adecuada y en el momento adecuado. Ningún tipo es infalible. Aquí explicamos por qué incluso una PCR puede dejar escapar positivos. O cómo interpretar los test de anticuerpos, conforme a este vídeo, de la mano de la experta María Tomás.


4. ¿Cómo detectaremos virus
(en el futuro)?

De cazar criminales a cazar coronavirus

En ello están varios equipos internacionales. La escasez de equipos y reactivos químicos para hacerlas fue una de las limitaciones con que se encontraron muchos países cuando se inició la epidemia, además de la burocracia para poder manejar muestras y resultados.

Existen proyectos experimentales para hacer tests rápidos fiables basados en muestras que revelen los genes del coronavirus. Uno de ellos, a partir del legado de Margarita Salas y su exitosa patente, como contamos en este vídeo junto al que fuera compañero Luis Blanco Dávila.


5. ¿Cómo está matando la COVID-19?

La maldición del octavo día

La enfermedad que causa el SARS-CoV-2, la COVID-19, ha supuesto un verdado quebradero de cabeza para la medicina. Lo que parecía una neumonía vírica bilateral 'más' –aunque mortal– ha terminado siendo una enfermedad compleja. Con un cuadro que va del catarro a la UCI, de manera sorpresiva y afectando a órganos más allá de los pulmones. En todos los sitios se ha observado que los casos más graves terminan por convertirse no tanto en un ataque vírico. Sino un ataque de las descontroladas defensas del propio organismo. Algo que cuando ocurre, suele suceder en el octavo día.


6. ¿Adónde se dirige el coronavirus?

Así está mutando

Lo que salió de Wuhán es diferente a lo que aparentemente a reentrado en Pekín. O en Valencia. O en Atlanta. Rastrear las mutaciones del SARS-CoV-2 nos permite ver la epidemia desde el punto de vista del virus. Cada pequeño cambio en su código genético (su libro de instrucciones escrito en lengua ARN) delata por dónde se ha estado moviendo, saltando de cuerpo en cuerpo. Sabemos que muta relativamente poco y que un virus mutado no es necesariamente peor ni mejor. Aunque cuantos menos cambios acumule, más fácil será tener una vacuna duradera, como recuerda en este vídeo quien primero secuenció el 'virus español' en Valencia, Fernando González Candelas.


7. ¿Tendremos inmunidad natural?

Nuestras defensas contra los rebrotes

Los sucesivos muestreos de seroprevalencia en todo el mundo apuntan a que apenas entre un 5% y un 15% de la población general ha pasado la enfermedad en los países más golpeados. La cifra está lejos de alcanzar una supuesta inmunidad natural de grupo. La amenaza (ya cumplida) de rebrotes está ahí. Así funciona nuestro sistema inmunitario a nivel individual y así es cómo el SARS-CoV-2 se vale de él para expandirse colectivamente. Nos lo contó así la inmunóloga y viróloga Margarita del Val.


8. ¿Tendremos una vacuna?

La gran contrarreloj

Apenas se conoce un precedente tan acelerado en la búsqueda de una vacuna contra un virus. Más de un centenar de laboratorios trabajan para conseguirla y que sea eficaz y segura para toda la población. Por más que se recorten tiempos y trámites, todos tendrán que atravesar una serie de etapas. Y, como en las carreras ciclistas, puntuar en una meta volante no garantiza no caer en la cronoescalada de los ensayos clínicos masivos con humanos. Así es esta carrera por la vacuna llena de anuncios, inversiones, intereses geoestratégicos, ciencia y esperanza.


9. ¿Qué nos curará?

De los fármacos a la sangre de 'unicornio'

¿Puede ser un derivado del plasma de llama la nueva sangre de unicornio? Un tipo de anticuerpo exclusivo de los camélidos puede bloquear la acción del coronavirus SARS-CoV-2. Han empezado a ensayar una posible profilaxis en laboratorio. Es sólo un ejemplo de los múltiples caminos que la ciencia está explorando para conseguir una cura para la COVID-19. Por ahora, nada ha demostrado que funcione de manera general.


Pero... ¿Qué pasó con la hidorixicloroquina?

El de la hidroxicloroquina, un viejo antipalúdico, se ha convertido en uno de los culebrones de la pandemia. Se desató una verdadera fiebre entre una parte de la población tras anuncios esperanzadores de líderes como Emmanuel Macron o Donald Trump. La mayoría de hospitales empezaron a usarlo de manera compasiva. Se iniciaron ensayos clínicos acelerados. Ninguno ha podido mostrar una eficacia notable. Pero tampoco lo contrario, después de que tuvieran que retractarse los autores de dos artículos en revistas científicas de primer nivel por la mala calidad de los datos recopilados. Un ejemplo de los riesgos de hacer ciencia acelerada en situaciones límite.

En la actualidad tanto la OMS como los países trabajan en ensayos clínicos masivos. Mientras, los laboratorios buscan reposicionar antiguos medicamentos (fallidos o no contra otras enfermedades) para probarlos contra el SARS-CoV-2 o la COVID-19 grave. En muchos casos, todavía se están probando con muestras de otros coronavirus antiguos, como los de los catarros comunes, o el primer SARS.


10. ¿Cómo destruiremos el virus?

Las tijeras más pequeñas del universo

El secreto está en los genes. En realidad, los secretos de casi cualquier ser viviente o replicante. Sin ellos no hay vida. Si queremos alterar un ser, en su esencia, bastaría con editar las letras que componen su código fuente. No es fácil, pero hay tecnologías como el reciente CRISPR capaz de cortar y pegar genes. Es una de las patas más innovadoras y experimentales, aún, en la lucha contra los virus. CRISPR puede servir desde para hacer tests más eficientes, hasta para el diseño de vacunas. Y, desde luego, para pegar un corte a la cadena de ARN del SARS-CoV-2 con las tijeras más pequeñas del universo, como nos cuenta en este vídeo el genetista Lluis Montoliu. La ingeniería genética sirve para esto y –teóricamente– para hacer el mal, como crear virus de laboratorio. Pero como también nos cuentan aquí Elena Gómez-Díaz y Nerea Irigoyen, es más fácil cortar árboles que genes. Y haciendo lo primero es más sencillo contagiarnos de virus animales que crear unos nuevos en un secreto laboratorio de bioingeniería.


10+1. El Equipo T

La bola extra de nuestras defensas

¿Y si después de todo tenemos más protección de la que creemos? Sería la buena noticia 'sorpresa' de esta epidemia. Apenas parece que la ha pasado entre un 5% y un 15% de la población general. Lejos de la inmunidad de grupo que confiere una vacuna. Pero eso sólo lo estamos deduciendo a partir de anticuerpos que delatan infecciones pasadas. Y nos sugieren que esas personas tienen una inmunidad temporal. Hay una corriente en inmunólogía que cree que infecciones pasadas de catarros pueden tener un cierto papel de protección. Y, de la misma manera, quien ha pasado la COVID-19, pero se ha quedado ya sin anticuerpos, aún puede luchar eficazmente antes de que se extienda una nueva infección por el coronavirus. Gracias a sus células T, algunas de las cuales tienen bastante buena memoria de sus viejos enemigos. ¿Tendrá un papel relevante esto de cara a a futuras olas epidémicas?